Icono del sitio Telégrafo

Dos jornadas de elevadas temperaturas vuelcan a la gente a las playas bonaerenses

Atraídos por una primavera que hasta este fin de semana no había dado mucho qué hablar, cientos de personas se volcaron a las playas bonaerenses de la costa atlántica con la llegada de dos jornadas de elevadas temperaturas en el cierre del mes de noviembre, antesala ideal para el inminente arribo del verano.

Los residentes y, en menor medida, los turistas, han vuelto a llenar las playas de La Costa, Pinamar, Villa Gesell y Mar Chiquita.


Las playas bonaerenses ante la masiva llegada de turistas

A la espera de las pernoctaciones de millones de visitantes para las noches de diciembre, enero y febrero, el mejor dato climático para noviembre ha tenido lugar durante el último fin de semana del mes.

El período final de la primavera se ha caracterizado por auspiciar de apertura de la temporada veraniega tras el paso de los meses más fríos.

La expectativa de que las estadías crezcan en comparación a las del 2022 han tenido durante este 25 y 26 de noviembre un buen augurio.

Como resultado de la llegada del calor a los principales destinos turísticos bonaerenses, se elevan las aspiraciones del sector.

 

 

La cifra del movimiento turístico de cada último verano ha sobrepasado consecutivamente lo registrado desde 2019, a pesar de las sombras económicas que amenazan a la economía desde hace meses.

No es novedad y lo apuntan siempre desde la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina, el clima es el principal resorte que impulsa el turismo en el país.

 

 

Dos jornadas de elevadas temperaturas

En primer lugar hubo un sábado de cielo despejado, calor y poco viento, lo que permitió disfrutar de estadías placenteras al borde del mar.

Después de eso llegó lo mejor: un domingo a pleno sol, con más de 30° y un mar relativamente calmo.

Con estos días de calor, el sector turístico comienza a dar señales positivas y los viajeros argentinos vuelven a ser el principal sostén turístico.

Sobre todo se destacan los llegados particularmente desde el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Su aportación conjunta suma casi el 50% de ocupaciones durante cada período estival.

En consecuencia los visitantes de esa zona completan los cinco principales mercados que alimentan al turismo de La Costa, Pinamar, Villa Gesell y Mar Chiquita.

 

 

Las buenas sensaciones que dejó para el sector la ocupación de la última Semana Santa —que llegó a superar el 90% en los cuatro días festivos— fueron el mejor aperitivo para lo que se avecinaba en los siguientes meses de temporada baja.

Ahora, según las plataformas de comercio hotelero, las reservas para lo que queda del año se mantienen por encima del mismo periodo de 2019.


Salir de la versión móvil