Las tarifas ya se llevan el 12,6% del salario: el peso de los servicios públicos
El peso de las tarifas de los servicios públicos sobre los ingresos de los trabajadores se duplicó desde 2023 y ya absorbe el 12,6% del salario. Según un informe del Instituto Argentina Grande, una canasta que contempla luz, gas, agua y transporte antes del gobierno de Javier Milei representaba menos del 5% del salario.
El dato permite dimensionar uno de los efectos del proceso de actualización tarifaria. Aunque el salario es la referencia habitual para medir el poder adquisitivo, una parte cada vez mayor de ese ingreso debe destinarse a cubrir gastos básicos que no pueden evitarse.
El informe semanal del Instituto Argentina Grande se elabora a partir de datos de organismos como ENRE, AySA, ENARGAS, la Secretaría de Transporte y SIPA. Al respecto, advierte que el peso de una canasta de servicios públicos sobre el salario se duplicó durante la actual gestión.
Crisis de deuda: un relevamiento de @ZXConsultora muestra que el 66% de los argentinos se queda sin plata al día 20 del mes. https://t.co/GZ5VVxh6UV pic.twitter.com/2GJ9jF5FvN
— Telégrafo (@telegraficos) August 12, 2026
La luz, uno de los principales motores del aumento
Entre los servicios analizados, la electricidad muestra una de las subas más importantes. De acuerdo con el IAG, durante 2026 la tarifa de luz aumentó 52,7% para los hogares que reciben subsidios, mientras que para aquellos sin subsidio el incremento fue del 39,6%. En el mismo período, la inflación acumulada fue del 16,8%.
La comparación desde noviembre de 2023 es todavía más marcada: el informe calcula un incremento real de la tarifa eléctrica del 1.065% para los hogares con subsidios y del 509,5% para los hogares sin subsidios, frente a una inflación del 320% en ese período.
El IAG vincula este comportamiento con los cambios en el esquema de subsidios. Entre las modificaciones señaladas aparecen la reducción de la cantidad de kilovatios hora subsidiados, la disminución del porcentaje subsidiado y una reducción del universo de hogares que puede acceder al beneficio.
Un gasto que no se puede postergar
El impacto de las tarifas adquiere otra dimensión cuando se lo observa sobre el ingreso disponible. El informe estima que un trabajador del sector privado registrado perdió 4,3% de capacidad de compra en abril de 2026 frente al promedio de 2023. Sin embargo, cuando se incorporan los mayores gastos asociados a los servicios públicos, la pérdida del ingreso disponible alcanza el 9,7%.
La diferencia es relevante porque no todos los gastos se comportan de la misma manera. Frente a una caída del poder adquisitivo, algunos consumos pueden reducirse, postergarse o directamente eliminarse. La electricidad, el gas, el agua y el transporte, en cambio, forman parte de los gastos esenciales de los hogares.
Por eso, el incremento de las tarifas no solo aparece como una suba más dentro del conjunto de precios de la economía: también modifica la proporción del salario que queda disponible para el resto de los consumos.
Facturas impagables en La Costa: EDEA suspende cortes pero siguen las protestas. https://t.co/FrOLq7ZjDX pic.twitter.com/qPh0qwqB7p
— Telégrafo (@telegraficos) August 11, 2026
El cambio se concentró en dos momentos
Según el análisis del Instituto Argentina Grande, los aumentos tarifarios tuvieron dos períodos particularmente marcados: principios de 2024 y el transcurso de 2026. El organismo relaciona el segundo momento con los cambios implementados en los esquemas de segmentación tarifaria.
En ese proceso también se modificaron las condiciones para acceder a los subsidios energéticos. El informe señala que los hogares de ingresos medios pasaron de estar alcanzados por el beneficio cuando sus ingresos eran de hasta 3,5 canastas básicas totales a un límite de tres canastas.
El resultado es que el costo de los servicios públicos adquiere un peso cada vez mayor dentro de los ingresos laborales.
Tarifas, inflación y salario: tres números que muestran el impacto
El informe también ubica a los servicios regulados entre los componentes que presionaron sobre la inflación de julio. Ese mes el Índice de Precios al Consumidor aumentó 2,1%, con una suba del 2,1% para los regulados, mientras que el acumulado del año llegó al 19,3%. Entre los rubros que impulsaron los precios aparecen el transporte y la electricidad.
Así, la evolución de las tarifas plantea un problema que excede la discusión sobre cuánto aumentó cada servicio individualmente: qué proporción del salario debe destinar una familia para sostener consumos básicos.
De acuerdo con los cálculos del IAG, esa proporción pasó de menos del 5% en 2023 al 12,6% en julio de 2026. En otras palabras, por cada $100 de salario mediano privado registrado, una canasta de luz, gas, agua y transporte demanda actualmente $12,60, cuando tres años atrás representaba menos de $5.
El dato resume el cambio: mientras el debate económico suele concentrarse en la evolución del salario frente a la inflación, el aumento de los servicios públicos agrega una presión adicional sobre el ingreso que efectivamente queda disponible para los hogares.


Debe estar conectado para enviar un comentario.