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Iniciativa Vollgeld: Suiza rechaza la revolución en la creación de dinero

Un referéndum convocado a raíz de una iniciativa popular inició una revolución en el análisis del sistema de creación de dinero que ningún otro país había puesto como opción hasta el momento. Sin embargo, la llamada ‘Iniciativa Vollgeld’, que hubiera supuesto un vuelco en todo el sistema financiero, fue rechazada de forma clara, con cerca del 75% de votos en contra

La propuesta defiende lo que denomina “soberanía monetaria”, nació en 2012 y busca que el único organismo que pudiera fabricar dinero fuera el banco central, dejando de lado en esta actividad al resto de entidades financieras privadas.

De ese modo, ocurriría que a los bancos solo se les permitiría prestar los fondos que guardan de sus clientes o, al menos, aquellos a los que puedan acceder a través de un préstamo de otra entidad. Las consecuencias, coinciden los expertos, serían imprevisibles.

La idea es que el dinero en circulación sea tan solo el que los ciudadanos tocan con sus manos en forma de monedas y billetes; y que el único responsable de aumentar esta oferta monetaria sea el banco central, y no las entidades privadas. Esto, aunque a mucha gente pueda sorprenderle, no es así en la actualidad.

A pesar de la derrota, Raffael Wüthrich, uno de los impulsores de la iniciativa, se mostró optimista rumbo al futuro. En declaraciones al diario El País de España, afirmó: “Aunque perdamos, hemos enviado una señal global sobre las consecuencias catastróficas del sistema financiero actual”.

De hecho, Suiza no es el único país donde esta idea de reforma monetaria reúne fuerzas. En Reino Unido, Positive Money sigue realizando campañas similares desde 2010.

Según los impulsores de la iniciativa, por culpa de lo que se conoce como banca fraccionaria, el dinero contante y sonante supone en Suiza tan solo el 10% del total en circulación. Y aunque el banco central es el único que puede acuñar moneda física, las entidades privadas se endeudan en los mercados internacionales con productos financieros hasta niveles muy superiores a los depósitos de sus clientes y a sus recursos propios.

 

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