MMM 2020: el pedido por la regulación del cannabis se moviliza en redes sociales

En el marco de un nuevo primer sábado del mes de mayo, como cada año, la fecha elegida para la realización de la Marcha Mundial de la Marihuana, la tradicional movilización que se lleva adelante desde 1999 de forma simultánea y autónoma en ciudades de todo el planeta, será este año virtual.

En el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio establecido por las autoridades nacionales por la pandemia del coronavirus Covid-19, desde el Frente de Organizaciones Cannabicas Argentinas convocaron este 2 de mayo a una movilización por redes sociales, a fin de reunir a la comunidad cannábica y a la sociedad toda en torno al reclamo por la liberación de la planta de marihuana.

 

 

Con el objetivo de lograr la regulación del cannabis para todo uso y en todas sus formas, desde FOCA proponen visibilizar un pedido común de una enorme cantidad de personas que exigen normalizar la situación social en torno a la planta de cannabis y terminar con la criminalización y persecución de sus usuarios y cultivadores.

“Teniendo en cuenta las particularidades propias de cada país y de cada ciudad, se reclama desde el fin de los procesos penales y detenciones de usuarios y cultivadores, hasta el reconocimiento de los usos terapéuticos, industriales y culturales del cannabisespecificaron desde la organización nacional.

A la iniciativa se sumarán múltiples asociaciones de varias zonas geográficas del país, entre ellas, la Agrupación de Cannabicultores de Villa Gesell y la organización Cultivando Pinamar.

 

 

El reto de legalizar el cannabis es un asunto de relevancia mundial. La despenalización de su consumo, venta y cultivo avanza considerablemente en diversas partes del globo terráqueo, lo que marca una tendencia clara: la marihuana lleva camino de cambiar de estatus.

El planteamiento tiene cada vez más adeptos, entre ellos notables profesionales de distintos rubros y proyección mundial, pero cada vez que se concreta en algún lugar, la propuesta suscita temores. No es fácil calibrar las consecuencias. ¿En qué condiciones debería legalizarse? ¿Qué consecuencias tendría sobre el consumo? son solo algunas de las preguntas en debate.

Lo que ya no parece tener demasiado sentido es que se permita el consumo de cannabis e incluso el uso terapéutico de la planta, y se obligue a los consumidores y a los enfermos a recurrir al mercado ilegal para proveerse. Eso supone seguir alimentando el tráfico ilegal y las mafias que se enriquecen con él.

 

 

Situación regulatoria cambiante

Mientras se debaten los efectos de una posible legalización, algunos parlamentos han optado por un paso intermedio: legalizar su uso con fines terapéuticos.

En Europa lo han hecho Bélgica, Austria, Italia, Polonia, Macedonia, Croacia y recientemente Alemania. Pero otros países han ido más allá y han legalizado el cultivo y la venta controlada de cannabis para usos recreativos.

Es el caso de Uruguay, que en 2013, bajo la presidencia de José Mujica, se convirtió en el primer país en legalizar el consumo, producción y venta de marihuana bajo el control de un organismo público que autoriza las plantaciones. Se permite cultivar hasta seis plantas para autoconsumo y comprar hasta 40 gramos mensuales en farmacias. En Estados Unidos, son ya siete los estados que la han legalizado con diferentes fórmulas de control.

 

 

Lo más visto