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En California analizan cerrar playas: miles de personas incumplieron el aislamiento

California está aplanando la curva del coronavirus. A pesar de haber registrado los primeros casos en febrero, en ningún momento esa región, situada en el oeste de Estados Unidos, sufrió tensión alguna en su sistema sanitario. Fue el primer Estado norteamericano en ordenar un aislamiento obligatorio, el pasado 19 de marzo.

Según el recuento de Los Angeles Times, esta semana había 3.500 personas hospitalizadas y 1.200 en la UCI en una jurisdicción de 40 millones de habitantes. En total se han confirmado 48.800 positivos y 1.954 fallecimientos.

Las cifras de contagios suben muy despacio, pero siguen subiendo. Por eso las autoridades de esa región norteamericana mantienen la máxima prudencia. “Faltan semanas, no meses, para empezar a hacer cambios significativos en las órdenes de confinamiento”, dijo el gobernador Gavin Newsom en las últimas horas.

 

 

Sin embargo, con la llegada de la primavera al hemisferio norte, el último fin de semana fueron miles las personas que abarrotaron los parques del Estado californiano, que debieron ser inmediatamente cerrados. Las altas temperaturas hacen ahora temer lo mismo en las playas, donde el sábado y domingo pasados hubo algunas aglomeraciones que encendieron las alarmas.

En dos condados californianos que mantienen abiertas sus playas, Orange y Ventura, se vieron las fotos que nadie quería ver, pero también es cierto que hubo imágenes que mezclaron las cosas: había mucha gente en las playas aunque la mayoría buscó espacios en la arena con distancia suficiente unos de otros, según reflejaron algunos medios locales.

 

La playa de Newport Beach, el 25 de abril. (Foto Mindy Schauer/Orange County Regi/Europa Press)

 

La preocupación radica ahora en que el efecto en el resto del público puede ser significativo, lo bastante como para temer que lo sucedido sea un mal ejemplo para otros y los bañistas se acumulen en mayor cantidad.

“Lo único que nos puede hacer dar un paso atrás es que la gente deje de practicar el distanciamiento social”, dijo Newsom. “Eso es lo único que puede retrasar la reapertura de la economía”, agregó el gobernador. Aunque su enfado se hizo evidente, el ayuntamiento de Newport Beach decidió no cerrar la playa.

Mientras algunos políticos californianos piensan que no hay razón para cerrar el acceso a la arena por pánico y tener miedo de los demás, especialmente si se guarda la distancia, el gobernador emitió una circular a los cuerpos de policía del Estado en el que advirtió de podría dar la orden de cerrar todas las playas de modo inminente. Newsom podría hacer pública la orden para que entre en vigor el 1 de mayo.

 

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