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Contra el proyecto de Solanas en Mar Azul: “Luchamos por un bien de todos”

Mar Azul proyecto Grupo Solanas

Un megaproyecto inmobiliario vacacional que la empresa Solanas reactivó en Mar Azul luego de más de media década tiene en vilo a la comunidad de la localidad geselina, donde sus residentes han iniciado una campaña en contra de su concreción que ha logrado alcance nacional.

Desde la organización ‘En defensa del médano costero’ denuncian que el emprendimiento generaría daños ambientales irreversibles y afirmaron que además incumple varias leyes, una de ellas de modo muy evidente.


En qué consiste el proyecto de Solanas en Mar Azul

A través de la constructora Portland, el grupo Solanas busca edificar en Mar Azul 116 departamentos, 49 chocheras subterráneas y otras varias a cielo abierto.

El megaproyecto incluye gimnasio, spa, seis piscinas y tres grandes infraestructuras, una considerada muy polémica extendida frente al mar a lo largo de 80 metros.

 

El cartel de promoción del proyecto de Solanas que muestra uno de los tres cuerpos de arquitectura a construirse frente al mar.

 

En el lugar funcionaba tiempo atrás un camping que fue puesto en venta. El terreno fue adquirido por Solanas, que en 2015 presentó un primer proyecto ante el municipio de Villa Gesell.

Ese  año la firma elevó un estudio de impacto ambiental y se realizó una audiencia pública, donde la comunidad pidió la intervención del gobierno bonaerense.

¿Cuál es el problema de la construcción de Solanas?

Uno de los activistas en contra del proyecto de Solanas, Rolando Papof, diálogo con Telégrafo y explicó lo que generarían las edificaciones.

“Cortarán la circulación del viento desde el mar e impedirán a su vez el libre movimiento de la arena”, expresó inicialmente.

 

 

La línea de ribera

Entre las legislaciones que el megaproyecto incumpliría figura la ley bonaerense 12.257 que lleva por título Código de Aguas, la cual prohíbe construcciones a menos de 150 metros de la línea de ribera, una herramienta fundamental para estos litigios.

Según Papof, la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires “pone además un mínimo de dos metros entre el pozo y la napa y las cocheras subterráneas reducen esa distancia”.

En consecuencia, el integrante de la asamblea considera que “se puede salinizar el acuífero y eso tardaría muchos años en resolverse”. “Necesitamos preservar el lugar, nosotros luchamos por un bien de todos”, agregó.

 

 

A partir de las estimaciones de Papof, de aplicarse la reglamentación de la Autoridad del Agua del 2011 (que dice que la línea de ribera se cuenta desde el pie del médano y no desde el promedio de marea), el proyecto de Solanas sufriría una drástica reducción en su extensión.

De los actuales 134 metros se pasaría a 40 metros y en algunos casos donde el médano se sitúa más cerca del continente se les permitiría construir solo 20 metros.

 

Así quedó una de las zonas intervenidas en Mar Azul por la constructora Portland, a cargo de los trabajos proyectados por Solanas.

 

El proyecto judicializado

Papof confirmó que en una nueva reunión la empresa presentó otro estudio de impacto ambiental tras lo cual los vecinos solicitaron una nueva audiencia pública.

En las últimas semanas, además, la organización presentó una demanda ante el poder judicial. “Esto viene turbio”, aseguró Papof sin vueltas.

“Están vendiendo lotes y no tienen permiso para eso”, agregó el activista respecto a una modalidad muy extendida en emprendimientos de este tipo.




Sobre Solanas

El grupo Solanas es una sociedad financiera que administra un conjunto de empresas dedicado al desarrollo de la actividad turística, hotelera e inmobiliaria.

Su presencia en la Argentina es muy conocida, data de hace tres décadas y se extiende a otros dos países del Mercosur: Uruguay y Brasil.

 

El sector del predio de Solanas lindante a la urbanización de Mar Azul.

 

¿Ecocidio en Mar Azul?

Además de considerar que el proyecto contaminará las napas, ya que debajo de los médanos está la reserva de agua dulce (en esa zona de Mar Azul no hay agua corriente ni cloacas), los vecinos afirman que producirá un ecocidio.

“Los responsables de este proyecto inmobiliario cercaron un terreno que es, por ley provincial, un espacio público”, manifestaron desde la asamblea en un comunicado público.

 

El alambre colocado por Solanas en Mar Azul, cuestionado por los vecinos de la localidad geselina.

 

“La construcción prevista va a generar un impacto socio ambiental sumamente nocivo para Mar Azul y sus habitantes”, aseguraron a continuación.

“Además de la destrucción y usurpación del médano costero, no pueden explicarle a la población cómo van a proteger las napas de agua y cómo van a abastecer de energía eléctrica este proyecto de modo tal que no afecte a la zona, que dicho sea de paso apenas empieza la temporada, sufre cortes de luz o baja tensión constante”, agregaron los manifestantes.

Finalmente desde la organización En defensa del médano costero hicieron foco también en “la cantidad de animales que viven en nuestros bosques y playas que van a verse afectados por esta construcción”.



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