Otro emotivo regreso al océano: el video de dos lobos marinos en su vuelta al mar

Dos lobos marinos de la especie arctocephalus australis regresaron al mar y el emotivo momento quedó grabado en video.

Uno de los ejemplares permaneció bajo cuidado veterinario en el centro de rescate de la fundación Mundo Marino con una profunda herida en su cuello por más de un mes y tras lograr recuperarse volvió al océano desde las playas del partido de La Costa.

 

Momento feliz para uno de los lobos marinos que regresó al mar desde La Costa.

 

El video con los lobos marinos de regreso al mar

Ambos ejemplares, de edad juvenil, retornaron al océano el pasado viernes 20 de febrero desde la costa de San Clemente del Tuyú, una vez verificadas sus condiciones físicas y comportamentales adecuadas para el retorno al medio natural.

El momento feliz para los lobos marinos quedó grabado en video, donde se puede observar como uno de los ejemplares sale rápidamente de la jaula mientras que el otro duda un instante antes de emprender su ingreso veloz al océano.

 

 

El caso del lobo marino herido gravemente en el cuello

En primer lugar, el caso más complejo resultó el del animal encontrado el 25 de enero en Villa Gesell por integrantes de la organización Rescate Verdemar, quienes dieron aviso a la fundación tras observar que presentaba una lesión importante en el cuello.

Cuando el equipo de rescate llegó al lugar, el elemento que habría provocado la herida ya había sido retirado. Por ese motivo no fue posible determinar con precisión si se trataba de un zuncho plástico, un resto de red u otro residuo marino. Sin embargo, el tipo de lesión —profunda y de carácter circunferencial en la región cervical— era compatible con la presión sostenida de un material plástico rígido.

 

El lobo marino juvenil herido gravemente en su cuello.

 

Este tipo de residuos, cuando quedan enganchados en el cuello, las aletas o el tronco de los animales marinos, no se desprenden fácilmente. Con cada movimiento —al nadar, desplazarse o incluso al crecer— el material genera una fricción constante que actúa como un corte progresivo sobre la piel y el tejido subyacente. Con el tiempo, esa presión puede profundizar la herida, provocar dolor, aumentar el riesgo de infecciones y en casos extremos llevar a una amputación o muerte del animal.

“Muchas veces estos elementos pasan desapercibidos en el ambiente, pero para un animal marino pueden convertirse en una trampa. Un zuncho o un fragmento de red no se degrada rápidamente y, si queda enganchado en el cuerpo, puede generar lesiones progresivas. Cada año asistimos casos asociados a este tipo de residuos, lo que demuestra que la presencia de plásticos en el entorno costero sigue siendo una amenaza concreta para la fauna marina”, señaló Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del centro de rescate.

 

 

La recuperación

Al ingresar a Mundo Marino, el animal quedó sometido a una evaluación clínica integral. Según detalló la médica veterinaria Bianca Mancini, se realizaron curaciones periódicas con antisépticos y ungüentos de acción antibiótica y antiinflamatoria para controlar la infección y favorecer la cicatrización. También recibió analgésicos para el manejo del dolor, hidratación controlada, desparasitación y un refuerzo vitamínico-mineral. Su evolución estuvo acompañada mediante controles clínicos y análisis sanguíneos.

Durante las semanas siguientes, el animal mostró una evolución favorable. Recuperó su condición corporal, mantuvo buena actitud y alimentación autónoma, y la herida cicatrizó progresivamente hasta cerrarse por completo. Una vez que los valores sanguíneos se encontraron dentro de rangos normales y el estado general era óptimo, recibió el alta médico-veterinaria y fue considerado apto para su reinserción.

 

La lesión, profunda y de carácter circunferencial en la región cervical del lobo marino.

 

El segundo ejemplar asistido que también regresó al mar

El segundo lobo marino también un animal juvenil regresó al mar luego de un rescate realizado el 4 de febrero tras permanecer varios días en distintas playas de la zona. Inicialmente estuvo acompañado y protegido por integrantes de fundación BioCosta en Santa Teresita, donde se delimitó un área para minimizar la interacción humana. Días después reapareció en Costa del Este, en un sector con escaso espacio costero y rodeado por numerosas personas. Sumado a este contexto, el animal se encontraba con escasa respuesta al entorno y permanecía mayormente echado, lo que generó dudas sobre su estado general y motivó su traslado preventivo al centro de rescate.

La evaluación determinó que presentaba deshidratación leve. Se realizó un manejo de hidratación oral, se lo desparasitó y se monitorearon sus valores sanguíneos, que no arrojaron alteraciones relevantes. Tras alcanzar peso ideal y condición corporal adecuada, recibió el alta para su reinserción.

 

Placa YouTube Telégrafo

 

Acerca del arctocephalus australis 

Como sucede en el caso de otras especies de pinnípedos, esta especie es polígama y paren una cría al año. Pertenece a la familia de los otáridos y se diferencian de los fócidos (focas), por poseer pabellón auricular detrás de sus ojos y por utilizar sus aletas posteriores para la locomoción (las focas, en cambio, reptan con el vientre). La distribución del lobo de dos pelos es amplia y va desde la isla de Marco, en Uruguay, hasta la isla Mayorca, en Perú. Existen grandes agrupaciones de esta especie en islas uruguayas como son la isla de Lobos, Islas de Torres, e islas de Castillo Grande, en el norte del estuario del Río de la Plata. Su nombre se debe a que poseen 2 capas de pelo: una interna, impermeable que mantiene la piel seca, y otra externa, que cubre a la primera y otorga el color al animal.

Los machos alcanzan una longitud cercana a los 2 metros y un peso de 150 kilogramos, en tanto que las hembras llegan a medir 1,40 metros y pesar hasta 60 kilogramos.

Respecto a la alimentación esta especie se alimenta de langostinos, camarones, calamares y distintos tipos de peces.




 

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