El PAMI en jaque: huelga, fuga de profesionales y jubilados en crisis
Una huelga de 72 horas iniciada el lunes por médicos y odontólogos profundiza la crisis del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI). La medida impulsada desde la Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia) se desarrolla luego de una modificación en el esquema de pagos por parte de la administración de Javier Milei, que agravó una situación ya de por sí delicada.
La resolución 1107/2026, implementada en este mes de abril, elevó el valor fijo que se paga por paciente de 946 a 2.100 pesos mensuales, pero eliminó los adicionales por determinadas consultas, lo que redunda en una importante reducción de los ingresos de los profesionales.
Según explicó Roberto Souto, secretario general de Appamia, se ven afectados alrededor de 8.500 médicos y 3.200 odontólogos de cabecera de todo el país que, hasta el momento, cobraban un monto fijo por cada paciente de su nómina (independientemente de cuántas veces lo atendieran) y extras por consultas especiales que tenían un gran peso en la liquidación final.
PAMI, problemas estructurales, deudas millonarias y una huelga
Desde la asociación detallaron que los problemas salariales empezaron con las negociaciones paritarias de 2024, cuando los ingresos comenzaron a quedar descalzados respecto de la inflación y los trabajadores sufrieron una pérdida en la capacidad de compra.
En consecuencia, la crítica situación generada por la modificación en el pago de los servicios para miles de profesionales, alienta la salida de médicos del sistema pública al privado y eso afecta directamente la atención que reciben las personas mayores, que tienen más demora en los turnos y menos opciones.
Considerada la entidad más grande de Latinoamérica en su rubro, en el PAMI se maneja una de las cajas del tesoro más voluminosas de la Argentina y, según los datos más actualizados, la deuda con los prestadores es de alrededor de 500.000 millones de pesos.
La crisis se profundizó por la caída progresiva de los aportes derivados del trabajo registrado —que desde hace más de una década no solo no crece, sino que se reduce frente a otras formas de empleo precario—, lo que se combina con una población que envejece y es más longeva. Menos trabajadores formales deben sostener la atención de una masa de jubilados cada vez más amplia.
“Lo que cobramos no alcanza para pagar el alquiler del consultorio, los servicios, la factura electrónica, la secretaria”, resume Souto sobre la huelga y la crisis, que es médico cirujano y hace 54 años es prestador de PAMI.
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La postura del gobierno de Milei ante la crisis
Ante la huelga y el reclamo de jubilados y profesionales médicos, desde el gobierno aseguran que la resolución busca “ordenar” el sistema y señalan que el aumento del pago fijo per cápita es del 120%, el “máximo esfuerzo presupuestario” del que es capaz PAMI en este momento de crisis.
La entidad presenta problemas estructurales desde hace años, vinculados a la alta cantidad de afiliados, el elevado gasto en medicamentos y prestaciones, y la dependencia del financiamiento estatal para funcionar. Hasta la llegada de Milei al poder se mantenía una cobertura amplia, incluyendo medicamentos bonificados al 100%, una política costosa pero de gran impacto en la economía de los hogares.
La reducción abrupta de la cobertura y el rezago de los haberes respecto de los precios contribuyeron a que los jubilados se convirtieran en epicentro de la resistencia argentina contra el gobierno.