IA y empleo: 10.000 becas para aprender habilidades y aplicarlas a cada rol
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa de futuro y ya impacta en la velocidad de crecimiento del empleo, en las capacidades que buscan las empresas y en el valor que aporta el talento que aprende habilidades para trabajar con estas herramientas. En ese contexto, Egg, empresa argentina de transformación tecnológica, junto con Globant, abren una convocatoria de 10.000 becas para participar de ‘AI Power’, una experiencia digital en vivo de 90 minutos orientada a entender, desde la práctica, cómo la IA puede transformar el trabajo y rol de cada participante.
Con el objetivo de diferenciarse de los abordajes centrados exclusivamente en una lista de herramientas o en pronósticos sobre el mercado laboral dentro de diez años, la propuesta busca algo más inmediato: que miles de personas puedan experimentar de primera mano las capacidades actuales de la inteligencia artificial y evaluar qué lugar quieren ocupar en la nueva economía del trabajo.
10.000 becas para sumar habilidades en inteligencia artificial
Las 10.000 becas estarán disponibles para personas de cualquier profesión, con independencia de su experiencia previa con inteligencia artificial. No es necesario saber programar ni contar con conocimientos técnicos para participar. La experiencia será virtual, en vivo y hay tiempo para postularse hasta el 30 de octubre.
La inscripción se realiza a través del siguiente enlace a un formulario de Google.
Durante los 90 minutos de la experiencia, los asistentes trabajarán en equipo junto a un agente de inteligencia artificial autónomo, que los acompañará para crear, avanzar y resolver en tiempo real. También tendrán una experiencia que hasta hace pocos años requería conocimientos técnicos específicos: construir un sitio web utilizando IA, sin escribir código.
El encuentro pondrá el foco en las preguntas que atraviesan a trabajadores y profesionales de prácticamente todos los sectores: qué parte de una tarea ya puede realizar una IA, qué funciones siguen dependiendo de la intervención humana, cuánto puede impactar la tecnología en cada ocupación y qué estrategia conviene adoptar frente al cambio.
Con el impulso de @BAProvincia, la @UBAonline llega a Santa Clara del Mar para dictar una diplomatura en inteligencia artificial. https://t.co/kaS4OCBFow pic.twitter.com/CfLEAmYwFz
— Telégrafo (@telegraficos) September 4, 2026
El empleo que requiere IA creció un 69%
El dato que explica la urgencia de esta discusión surge del Global AI Jobs Barometer 2026 de PwC: los empleos que requieren habilidades específicas de inteligencia artificial crecieron un 69%, frente al 9% del mercado laboral general. Es decir, avanzaron casi ocho veces más rápido. Además, quienes cuentan con capacidades vinculadas con IA obtienen, en promedio, una prima salarial del 62% respecto de puestos comparables que no las exigen.
La transformación no se limita a las empresas tecnológicas. La inteligencia artificial empieza a modificar tareas vinculadas con la investigación, el análisis de información, la creación de contenidos, el desarrollo de productos y la ejecución de procesos que, hasta hace pocos años, dependían casi exclusivamente del trabajo humano.
El escenario también incorpora una dimensión menos explorada: la creación de nuevas oportunidades. Según datos de LinkedIn difundidos por el World Economic Forum, la expansión de la IA ya generó 1,3 millones de nuevos empleos a nivel global en los últimos dos años. Entre los perfiles que impulsan esa demanda aparecen los ingenieros de IA, los ingenieros forward-deployed, los investigadores de machine learning y los especialistas en datos.
Preguntas sobre la IA que empiezan a cambiar
Los datos de PwC agregan otro elemento a la ecuación: las compañías con mayor capacidad para utilizar inteligencia artificial registran un crecimiento más acelerado tanto en productividad como en empleo frente a las organizaciones menos expuestas a la tecnología. La pregunta, por lo tanto, empieza a cambiar. Ya no se trata únicamente de qué puestos podría reemplazar la IA, sino de qué podrán hacer las personas que aprendan a trabajar con ella.
“Todo lo que la IA pueda hacer, lo va a hacer. Lo que queda abierto es qué hacés vos con eso”, plantea Ignacio Gómez Portillo, cofundador y CEO de Egg. “Con esta experiencia buscamos que los participantes puedan observar primero qué capacidades están disponibles hoy y, a partir de allí, pensar cómo posicionarse frente a una transformación que avanza a gran velocidad”.
“Estamos frente a una tecnología que está cambiando a una velocidad enorme. La diferencia no va a estar solamente entre quienes tengan o no acceso a la IA, sino entre quienes aprendan a entenderla, trabajar con ella y utilizarla para multiplicar lo que son capaces de hacer. Por eso queremos que estas 10.000 personas puedan empezar experimentándola directamente”, señala Gómez Portillo.


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