El mosquito del dengue tiene varios receptores en sus neuronas olfatorias

Una investigación del laboratorio de neurogenética y conducta de la universidad Rockefeller en Estados Unidos, a cargo de Leslie Vosshall, descubrió que el mosquito ‘Aedes aegypti’ -comúnmente conocido como mosquito del dengue-, tiene varios receptores en sus neuronas olfatorias.

Vosshall dirige un estudio sobre cómo es el sistema olfatorio de los mosquitos centrado en esa especie.


Además de ser vector del virus que causa la enfermedad del dengue, el mosquito Aedes aegypti también puede inocular los patógenos que provocan la fiebre amarilla, la chikunguña, la fiebre de Zika o el virus Mayaro.

Los últimos resultados de la investigación de Vosshall y sus colegas difundidos por el diario El país de España fueron publicados en la revista científica Cell.

 

 

Receptores y neuronas olfatorias del mosquito del dengue

El estudio muestra que los mosquitos tienen, como el resto de animales, un único receptor en algunas de sus neuronas. Pero al menos los de esta especie pueden tener hasta otros dos receptores en la mayoría de las neuronas.

Con la moderna técnica de edición genética CRISPR, las investigadoras lograron introducir proteínas fluorescentes de distintos colores para diferentes receptores. Así pudieron ver que en muchas neuronas se activaban más de uno.

En consecuencia comprobaron que las neuronas estimuladas por el octenol del olor humano también eran activadas por otros compuestos químicos derivados del amoníaco, las aminas, que atraen igualmente a los insectos.

La imagen que describen estos descubrimientos es que los aegypti cuentan con sistema de doble o triple redundancia en el que si no logran percibir un aroma, detectan otro o un tercero. Y si detectan todos, la señal se amplifica.

 

 

Hasta ahora, los diferentes intentos de bloquear sus receptores olfatorios por modificación genética han fracasado.

El hallazgo explicaría los repetidos fracasos en el control de estos mosquitos como vectores de diversos patógenos.

También expone la relativa eficacia de los repelentes: la mayoría de esos productos químicos tiene de componente a la N,N-Dietil-meta-toluamida, que inhibe los receptores del CO₂ o el ácido láctico. Sin embargo aún quedarían otros receptores en la misma neurona.

Lo positivo de esta investigación es que ahora se sabe que hay que centrar esfuerzos en varios receptores y no en uno solo.




Lo más visto