La tradición del helado tuvo su noche de promoción en Villa Gesell

“No es más feliz quien más tiene sino quien más helados come”. Haciendo caso a este anónimo popular, algunos geselinos tuvieron este jueves una gran oportunidad para ser felices aunque sea por un rato.

En el marco del cierre de un año que comercialmente, como mínimo, ha sido irregular, la Unión de Comercios e Industria de Villa Gesell lanzó la primera iniciativa de “La noche de las heladerías”, una propuesta de descuento que suele ser un éxito rotundo en otras ciudades del país.

Con la jornada, el sector de las heladerías buscó cerrar una de las últimas semanas de la primavera con un volumen de ventas superior al habitual.

 

 

La ingesta de helado no ha dejado de crecer desde hace muchos años en la Argentina, pero desde el 2018 se registran niveles bajos de facturación.

Aunque ahora llegue el verano -la temporada por excelencia para este tipo de consumo-, las previsiones económicas tampoco indican números positivos para los próximos meses. Por eso, este tipo de iniciativas son superadoras en el rubro.

 

 

Una de las cadenas de franquicias que más público cautivó es Grido, que nació en la ciudad de Córdoba en el año 2000 y, al calor de la crisis económica del país en ese entonces, creció de manera exponencial en las provincias con una oferta de helados a bajo precio y locales atractivos.

Con 1.500 puntos de venta, 150 de ellos distribuidos entre Chile, Uruguay y Paraguay, se ha convertido en la empresa de cremas heladas líder en América Latina y en la quinta cadena del mundo medida por volumen de ventas, según la consultora Euromonitor.

 

 

La familia Santiago, fundadora de la marca, tiene tres generaciones en el rubro de los helados, cada una con distintas iniciativas que fueron exitosas.

La primera, impulsada por Óscar Santiago, fue Laponia, una marca muy conocida en los años ochenta que declinó en la década siguiente. En 1986, uno de sus hijos estableció su propia heladería en el barrio de Alberdi de la capital cordobesa, un local que aún es una referencia en la zona.

El gran triunfo empresarial llegó, sin embargo, con la creación de Helacor y su marca Grido, una cadena que fue creada con un objetivo más ambicioso: extender el consumo del helado a nuevos sectores, con un producto más accesible por su precio y cercanía.

 

 

Para evitar sustos como el de este ejercicio económico del 2019, las compañías heladeras buscan desestacionalizar la ingesta de un producto que fue inventado por los chinos, que ya antaño mezclaban la miel y las frutas con la nieve de las montañas, y que se ha vuelto una delicia mundial.

Atentos a que el tamaño y el precio no lo es todo, los heladeros buscan el placer del consumidor a partir de la fusión de texturas y sabores. Y con respecto a los gustos, el chocolate continúa siendo, de lejos, la perdición de grandes y pequeños.

 

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