Para debatir sobre tango: ¿cuál es su rol social?

La trayectoria de José Garófalo es muy extensa y aunque sus raíces provienen de las artes plásticas, hoy se lo reconoce a nivel mundial como un artista contemporáneo multidisciplinario. Tras haber sido convocado por primera vez para ser parte de las preliminares del Mundial de Tango 2022, conversó con Telégrafo sobre el tango. 

Más allá de las performance a cargo y los espacios de enseñanza pura, la intención de Garófalo es reflexionar sobre aquellos conceptos relacionados históricamente con esta danza. 

¿A qué llamamos tango? ¿Qué es y qué no es tango? ¿Cuáles son los elementos formativos? ¿Se puede bailar tango solo o a través de una pantalla? ¿Si la música se ha ido renovando por qué el baile no? 




Charlas, clases abiertas y debates sobre tango. Esas fueron algunas de las actividades que se realizaron a lo largo del fin de semana pasado en Villa Gesell en el marco de las preliminares para el Mundial de Tango 2022

La esencia del tango social

José Garófalo, referente a nivel nacional, estuvo a cargo de la charla debate “La traición en el tango” y la clase “Volviendo a la esencia del tango social”. Dos espacios en los que se propone cuestionar los límites del tango y rescatar su esencia. Además, busca reflexionar sobre las renovaciones necesarias de la danza en una sociedad distinta a la que surgió.

 

Preliminar en Villa Gesell del Mundial de Tango 2022

José Garófalo (der.) participó este año de las preliminares de tango en Villa Gesell.

 

Es artista plástico, coreógrafo, performer y docente de tango argentino. Creó junto a otros íconos el Festival Cambalache y dicta el famoso taller de tango conocido como TangUBA en la Universidad de Buenos Aires hace 30 años.

También el fin de semana pasado, Garófalo fue parte del jurado que tuvo la tarea de elegir a una pareja ganadora de las preliminares de Villa Gesell. Esa dupla consiguió un lugar en las semifinales del Mundial de Tango 2022 que se realizará en Buenos Aires en septiembre.

Deudas del siglo XXI

La tradición cuenta que los hombres bailaban entre ellos, por una cuestión de mayoría y porque para sacar a bailar a una mujer “tenían que saber hacerlo muy bien”. Fueron esos orígenes los que marcaron luego un rol establecido para cada sexo en la pareja en la que el varón es el que guía y la mujer la que sigue. 

Sin embargo, se pregunta Garófalo, en la sociedad actual donde las mujeres han ido conquistando derechos que se les debían: “¿Por qué no pueden cabecear, sacar a bailar o llevar el baile ellas?”

“Hay muchas cosas para cambiar y replantear”, afirma el referente del tango a nivel nacional y habla de renovaciones necesarias. “El abrazo en el tango es un ida y vuelta, no es que el hombre te cuida”, subraya.

 

Una pareja de bailarines jóvenes durante la competencia en la categoría de Tango Pista.

 

Las viejas milongueras

Para combatir ciertas creencias machistas que giran en torno al tango, Garófalo se propone en sus clases rescatar la popularidad de las “viejas milongueras”.

“Me llevaban para donde ellas querían; me hacían seguir la música”, dice sobre las mujeres que le enseñaron la danza en sus comienzos hace más de 30 años . “La mujeres no eran sumisas al momento de bailar tango”, señala con la intención de revalorizar eso que también es parte de la tradición.



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