Carbón, inciensos y tradición: la volada del botafumeiro en imágenes

En el marco de la celebración por Santiago Apóstol que se desarrolla este fin de semana en Villa Gesell, una nueva volada del botafumeiro convocó a la gente para presenciar en vivo una ceremonia con muchísima historia.

La propuesta religiosa como alternativa turística en la región arrancó este sábado con la tradicional perigrinación convocada bajo el título Camino de Santiago, planteada desde la localidad de Mar Azul y finalmente reducida en su itinerario, luego de las tempestades climáticas del último día.

Tras recibir a los peregrinos, después de las 17 y una vez iniciada la misa católica, las autoridades ecleciásticas procedieron a encender el enorme incensario y Telégrafo estuvo ahí para retratarlo.

 

El uso del incensario en la catedral de Santiago de Compostela comenzó en el siglo XI, con la idea de perfumar el templo y eliminar el mal olor que dejaban los peregrinos.

Santiago Apóstol es, para los creyentes, el co-patrono de Villa Gesell. La iglesia geselina, en su representación, se ha transformardo en una de las más importantes del mundo después de la propia iglesia española de Santiago de Compostela, de donde tiene origen el botafumeiro, de muy particular pasado.

Al igual que otros incensarios de las iglesias, el botafumeiro tiene un origen litúrgico. Sin embargo, el original ha sido especialmente grande, debido a la gran cantidad de peregrinos que llegaban a Santiago de Compostela. La catedral de esa ciudad española, como todas las de peregrinación, permitía a los fieles dormir en el interior, lo que provocaba un olor muy desagradable. De ahí la necesidad de tener un incensario tan grande.

 

 

Este domingo, luego de la misa de las 12 del mediodía, habrá un gran almuerzo comunitario y presentaciones artísticas hasta el cierre de las actividades pautado para varias horas después. En Paseo 126 y avenida 5 la Asociación Santiago Apóstol de Villa Gesell está de celebración y ya cuenta las 23 ediciones.

 

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