China terminó el 2025 con el mayor superávit comercial jamás registrado

Durante el 2025, pese a las medidas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, en China no se ha podido detener la maquinaria exportadora: el gigantezco país asiático, principal manufacturero del mundo, terminó el reciente año con el mayor superávit comercial jamás registrado, que rozó los 1,19 billones de dólares (cerca de un 20% por encima del de 2024).

El dato, publicado por la administración de aduanas de China, refleja la búsqueda del país por sortear las barreras estadounidenses en busca de otros mercados, especialmente del sudeste de Asia, de Europa y de África, donde se observa un creciente aluvión de productos chinos, en algunos casos con alarmante preocupación.

Ya en 2024, China se había aproximado por primera vez al billón de dólares de superávit. En 2025, rebasó este hito en noviembre. Y, a final de año, la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes superó al cambio actual el billón de euros.

 

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Exportaciones de China en fase de mutación

Las exportaciones chinas dirigidas hacia Estados Unidos han caído en torno al 20% interanual mientras que las ventas destinadas a la UE han aumentado un 8,4%; un 13,4% las dirigidas al sudeste asiático y hasta un 25,8% las encaminadas a África.

A pesar de la tregua de un año acordada en octubre entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, el magnate estadounidense amenazó que impondrá un arancel del 25% a los países que comercien con Irán, que tiene justamente a China como su mayor socio comercial, por lo que las variaciones en el futuro inmediato podrían continuar.

Los gravámenes de Washington a los productos chinos llegaron a alcanzar en 2025 un astronómico 145% en abril, antes de ir pactándose su reducción hasta el actual nivel del 47,5%.

En consecuencia, el nuevo mapa de las exportaciones se explica en gran medida por la intención de las empresas chinas de esquivar los aranceles de Trump con paradas intermedias en otras regiones.

A la vez, las cifras muestran la apuesta de las autoridades chinas por el modelo exportador como defensa ante la embestida estadounidense y como fórmula para paliar sus problemas económicos internos: una mezcla de demanda átona, confianza del consumidor en horas bajas, una burbuja inmobiliaria que aún persiste, y una intensa competición derivada de la sobrecapacidad productiva en varias industrias.

En volumen agregado, las exportaciones chinas han crecido un 5,5% interanual, mientras las importaciones se han mantenido estables.

 

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La visión de China sobre el superávit comercial

En primer lugar desde el gobierno asiático interpretan las cifras como un éxito de “diversificación” alcanzado bajo la presión de un entorno exterior “complejo y desafiante”.

Según Wang Jun, referente en la dirección de la administración general de aduanas, China “cuenta con el sistema industrial más completo del mundo en cuanto a categorías y cadena de suministro, con una profunda integración de la innovación tecnológica e industrial y esto permite al país mantenerse al día con los cambios en la demanda del mercado internacional y ofrecer constantemente un suministro de alta calidad”.

Después de eso Wang culpó a Estados Unidos por la falta de crecimiento en las importaciones: “Cabe señalar que algunos países politizan las cuestiones comerciales y económicas y restringen la exportación de productos de alta tecnología a China por diversas razones; de lo contrario, importaríamos más”, aseguró el funcionario.

De hecho, han crecido a mejor ritmo las importaciones de países de regiones a las que China recurre por recursos, como Asia, América Latina y África: aumentaron un 3,9%, un 4,9% y un 6%, respectivamente.

Además Wang Jun destacó el buen rendimiento de las exportaciones de “productos nuevos y de alta calidad”: han crecido un 13,2%, en buena medida impulsadas por las ventas de artículos vinculados a las transición ecológica.

Las exportaciones de lo que en China llaman el “nuevo trío” (coches eléctricos, baterías y paneles solares) y de las turbinas eólicas aumentaron un 27,1% y un 48,7%, respectivamente. Respecto a los productos de marca propia, las mismas crecieron un 12,9 %, ha subrayado también Wang.

 

 

Exportaciones de tierras raras

En un último dato a tener en cuenta, las exportaciones de tierras raras alcanzaron su nivel más alto desde al menos 2014.

El dato se conoce a pesar de que, a raíz de la guerra comercial con Estados Unidos, desde China comenzaron a restringir los envíos de varios de estos elementos, claves en las manufacturas tecnológicas y de defensa.




 

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