Capital UV: qué cantidad de daño solar puede acumular la piel en la vida

El concepto crítico del capital UV, un recurso biológico finito y esencial para la salud de la piel, representa la cantidad de rayos que la piel puede tolerar antes de sufrir un daño irreversible y por eso es vital protegerlo.

Con el tiempo, los niveles del capital UV se reducen y no se pueden renovar. Este “crédito” biológico se agota de forma progresiva e irreversible, aumentando el riesgo de quemaduras solares, manchas, envejecimiento prematuro de la piel y cáncer de piel.

“La concientización sobre el capital UV es crucial. No se trata sólo de evitar la quemadura de hoy, sino de preservar la salud de la piel a futuro. A los 20 años agotamos más de la mitad de nuestro capital UV. Es un recurso que se agota rápidamente, por eso el cuidado y la protección debe ser integral y constante, sobre todo si ya somos adultos” comenta Cintia Buoro (MN: 162790), médica dermatóloga para el laboratorio Vichy.

 

Protector solar: recomendaciones clave para prevenir daños en la piel

 

Factores que aceleran la reducción del capital UV y generan daño en la piel

En primer lugar la experta destaca que el capital UV se ve afectado por los genes, el fototipo y los cambios hormonales.

Sin embargo, también puede reducirse más rápidamente si se combinan hábitos poco saludables -como mala alimentación, tabaquismo, estrés, falta de sueño y sedentarismo- con la exposición a la polución ambiental o exposición solar sin protección.

“Podés detectar que los niveles de capital UV están muy bajos cuando tenés quemaduras cada vez más frecuentes al exponerte al sol, y antes no te ocurría, cuando te comienzan a aparecer manchas solares o con el diagnóstico de una lesión premaligna o maligna” amplía la doctora Buoro (MN: 162790).

 

 

Mirada holística: tres buenas prácticas para preservar el capital UV

A fin de promover la salud de la piel desde una perspectiva de bienestar integral, ya que la protección solar es solo una parte de la ecuación; hay algunas recomendaciones para ralentizar la reducción del capital UV.

  1. Estilo de vida: asegurarse de tener 8 horas de sueño, realizar actividad física, mantener una alimentación equilibrada, consumir antioxidantes, reducir el consumo de tabaco y alcohol, disminuir el uso de pantallas y aumentar las actividades al aire libre.
  2. Protección externa física y conductual: utilizar gorros, lentes, ropa con filtro UV, a la par de seguir medidas de fotoeducación, como evitar la exposición entre las 11 y 15 hs.
  3. Rutina de cuidado: complementar estos cuidados con una correcta limpieza e hidratación de la piel para mantener equilibrada la microbiota y la barrera cutánea de la piel.




 

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