50 días sin su padre, 50 días sin respuesta

Soledad Bajar debió llevar a su papá Carlos al hospital de Villa Gesell el viernes 27 de julio en horas de la madrugada. Durante más de una hora vivió momentos de desesperación que terminaron de la peor manera. Cincuenta días después, continúa con su búsqueda para que se conozca parte de las responsabilidades por lo que sucedió.

“Él tuvo problemas cardíacos similares hace tres años, cuando volvíamos de viaje por la ruta. Tuvimos que parar en el hospital de Chascomús, donde lo atendieron rápidamente y le salvaron la vida. Se los dije varias veces, pero para mí pensaron que estábamos exagerando”, recuerda Soledad en el inicio de su diálogo con Telégrafo.

Al conocer el cuadro de su padre, la percepción de esta vecina geselina sobre el episodio desatado era bien clara: “A él le estaba agarrando un infarto, dentro de poco tiempo debía hacerse una colocación de stent en el corazón, tenía una arteria tapada”, detalló sobre la salud de su progenitor.

Cuando llegamos a las cuatro de la madrugada al hospital, del que vivo a poca distancia, no había médico. Nos atendió un enfermero, después apareció otra enfermera. Mi marido, empleado municipal, tampoco lo podía entender. Ahí tenía que estar la doctora de turno”, se lamentó, como lo hace cada día.

El enojo fue grande. Los minutos pasaban y Carlos comenzaba a sentir cada vez peor. “La situación se volvió compleja, vino la policía porque estábamos muy molestos”, reconoció Soledad a continuación.

Aunque el jefe de Gabinete municipal Cristian Angelini le respondió esa misma madrugada, Soledad recordó que a su papá “se lo llevaron caminando para hacer un electro y no podía ni siquiera respirar”. Después del arribo de una primera doctora, pasó más de una hora hasta que llegó el segundo médico de guardia. Las tareas de reanimación no resultaron y luego del triste desenlace, terminó por presentar una demanda en la fiscalía.

Ya en febrero pasado, el gobierno del intendente Barrera había denunciado la falta de colaboración de parte del personal médico para cubrir las guardias del lugar. Sucedió en el marco de un grave conflicto que afrontó la comuna durante el último verano con la Asociación de Médicos de la República Argentina, con cruces directos y varios reclamos por irregularidades en el área de salud en contra del municipio.

Durante estos días Soledad espera por los avances de una investigación que recayó en la fiscal Verónica Zamboni, quien pidió los informes del diario de guardia del hospital. “Voy todas las semanas para ver si se sabe algo más. Tengo los registros de todo en mi teléfono. Horarios, videos. Entiendo que hubo abandono de persona, falta de atención médica. Es muy difícil de sobrellevar esto, mi papá vivía conmigo”, relató.

El dolor también se transformó en petición. Vía la plataforma change.org, Soledad, su familia y allegados difunden un pedido al Ejecutivo municipal para que se mejore la atención en el hospital Arturo Illia. Una gran cantidad de vecinos se hizo eco de su reclamo y ya van cerca de 2.000 firmas válidas.

 

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