Nueva señalética para la conservación de la laguna de Mar Chiquita
Junto a vecinos, talleres de pesca y el Ministerio de Ambiente bonaerense, la municipalidad de Mar Chiquita trabajó en la elaboración de una señalética especialmente diseñada para concientizar sobre el cuidado de las especies en la laguna. Es en el marco del programa de comunicación y participación ciudadana.
Según explicó la directora del área ambiente comunal, Lucía Bogarín, esta herramienta comunicacional busca visibilizar el valor ecológico del área natural protegida. Se trata de un sector único en el país.
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Al mismo tiempo, el objetivo de la iniciativa es promover una relación respetuosa entre las actividades recreativas, deportivas y el entorno que las sostiene.
La señalética aborda distintos aspectos fundamentales para la conservación de la biodiversidad local. En primer lugar, informa sobre las prohibiciones vigentes en toda la laguna y sus espejos de agua.
Particularmente, se hace foco en la protección de la almeja navaja, único molusco nativo de la laguna, cuyo rol como filtradora de agua es vital para mantener el ecosistema limpio y servir de alimento a peces como la lisa, el lenguado, el pejerrey y numerosas aves marinas. La señalética también advierte sobre la extracción de cangrejos y almejas, promoviendo la importancia de no alterar la trama ecológica.

La laguna de Mar Chiquita cuenta con nueva señalética. (Fotos Ricardo Stinco)
Pesca responsable
Otro de los ejes centrales es la pesca responsable. Así, se detallan las regulaciones específicas para especies emblemáticas como el pejerrey escardón, que posee una población única y exclusiva de Mar Chiquita.
En el caso del lenguado de fango, se enfatiza que juveniles y adultos utilizan la laguna para alimentarse y madurar, aunque se reproduzcan en el mar, y se brindan pautas para su manipulación con el fin de minimizar el daño físico.
El contenido también promueve prácticas de bajo impacto como la pesca con mosca, que evita el uso de carnadas dañinas, y establece normas para el acceso de mascotas, prohibiendo su ingreso a bancos de arena y sectores sensibles para las aves.
En tanto, se advierte sobre la grave incidencia de los residuos plásticos, que ingresan por la boca de la albufera o son dejados por la actividad pesquera, y se convoca a desecharlos en los colectores de tanza dispuestos en la reserva.
La señalética, en definitiva, no solo comunica normas sino que invita a comprender que cuidar la laguna de Mar Chiquita es sostener la vida que alberga y garantizar que futuras generaciones puedan también disfrutarla.

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