El aborto legal deberá esperar: no hubo voluntad en el Senado para la aprobación

Poco antes de las 3 de la madrugada de este jueves, se escuchaba el último argumento en favor del aborto legal en Argentina, que conseguía así 31 votos positivos en el Senado contra los 38 negativos que cosechó. El aborto seguirá siendo clandestino por decisión de un puñado de senadores.

Más de 60 oradores hicieron uso de la palabra y mayoritariamente consiguieron rechazar el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que había obtenido media sanción en Diputados. Sin presentar un proyecto alternativo que impida la muerte de miles de mujeres que deciden abortar aún en la clandestinidad, la iniciativa no avanzó.

En la calle, la marea verde fue imparable: unas dos millones de personas rodearon el Congreso y se manifestaron en favor de la ley que se debatió por más de 16 horas. Los votos estaban contados, las posibilidades de conquistar esta ampliación de derechos era ínfima, pero la desconcentración se produjo solo terminada la votación. Los incidentes, de los grupos minúsculos usuales ya que la totalidad de la jornada transcurrió sin mayores sobresaltos.

Entre los diferentes discursos, se destacó el del senador Alfredo Luenzo, quien enfatizó en la lucha del movimiento feminista y rechazó el rol “incubador” que se le asigna a la mujer. “Quieren forzar a las mujeres a ser madres. Su planteo es que las mujeres son solamente un útero, una incubadora. Dejemos que la mujer elija en libertad”, remarcó.

También las palabras de Fernando “Pino” Solanas retumbaron con fuerza: habló de una situación personal con una pareja de juventud que se practicó un aborto clandestino. También arremetió contra la presidente del Senado, Gabriela Michetti, por impedir el paso de Nora Cortiñas al recinto (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora). Además hubo lugar para hablar del goce como un “derecho fundamental”.

En contra del aborto legal, el senador de Cambiemos Esteban Bullrich sostuvo que las mujeres que toman la decisión de interrumpir un embarazo no deseado “creen que es un desafío que no pueden superar, una situación más grande que ellas mismas, una molestia, un estorbo en su proyecto de vida”. “Sin maternidad no tenemos futuro”, acotó.

Quien se ganó el repudio generalizado, en tanto, fue Rodolfo Urtubey –hermano del gobernador salteño- quien hizo referencia a los casos de violación y consideró que no estaba clara “su formulación”. “Hay algunos casos en los que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador”.

Uno de los discursos más esperados fue, sin dudas, el de la expresidente Cristina Fernández de Kirchner, quien a pesar de gobernar durante 8 años y con cierta holgura numérica en el ámbito deliberativo, no impulsó la despenalización del aborto.

La senadora aseguró que cambió de opinión por “las miles de chicas en la calle” y cuestionó que no se propongan alternativas. “Vamos a tener que agregarle el feminismo a lo nacional y popular. Nacional, popular, democrático y feminista”, subrayó.

Finalizada la exposición del senador Luis Naidenoff, la votación arrojó los resultados que se vaticinaban desde temprano: 31 a favor, 38 en contra, dos abstenciones y una ausencia. Como cuando llamó “pelotudo” a un integrante del bloque oficialista, a Michetti se la escuchó por micrófono cerrar la sesión con un “vamos todavía, vamos”, mientras se suceden las muertes por abortos clandestinos.

 

Lo más visto